Oración a San Judas Tadeo para el dinero
Para las deudas y para lo que hace falta en casa.
San Judas Tadeo, las cuentas no me salen y no sé por dónde empezar.
Preséntale a Dios esta necesidad: que no falte en casa lo imprescindible, que llegue el trabajo que lo sostenga y que sepa administrar lo poco o lo mucho que entre.
Líbrame de la angustia que no deja dormir y de buscar salidas que luego me pesen en la conciencia.
Amén.
Oración original de Plegarias.org

Oración a San Judas Tadeo para salir de las deudas
Para cuando la deuda ya no deja pensar en otra cosa. No pide que desaparezca, sino orden para empezar a pagarla y valor para dejar de esconderla.
San Judas Tadeo, debo más de lo que puedo pagar y la deuda no me deja vivir.
Alcánzame cabeza para ordenar lo que tengo, honradez para cumplir con lo que debo y humildad para pedir ayuda a tiempo.
Que la vergüenza no me aísle y que esto, que hoy parece imposible, se vaya arreglando poco a poco.
Amén.
Oración original de Plegarias.org
Cuando el dinero se vuelve una causa difícil
Una crisis de dinero se convierte en causa difícil cuando deja de tener arreglo a la vista: los intereses crecen más deprisa de lo que se paga, se tapa una deuda con otra y llega un momento en que se oculta a la familia. Es entonces cuando muchos acuden a San Judas.
Lo que se le pide no es un golpe de suerte, sino una salida que se pueda recorrer paso a paso. La breve carta que la tradición le atribuye termina alabando al Dios que puede sostenernos para no caer (Judas 24): esa es la confianza con la que se le reza en una crisis así.
El día 28 y las cuentas de casa
Muchos devotos le rezan el día 28 de cada mes, y para muchas familias esos son también los días más justos del mes. Una costumbre sencilla es unir las dos cosas: sentarse ese día con las cuentas, apuntar lo que se debe y a quién, decidir qué se paga primero (la vivienda, la comida, la luz) y presentárselo después a San Judas tal cual.
En el templo de San Hipólito, en la Ciudad de México, muchos devotos llevan su imagen para que la bendigan, sobre todo el 28 de octubre, y hay quien acude vestido con la túnica blanca y el manto verde con que se le representa. Son gestos de cariño y de confianza; ninguno trae dinero por sí mismo, y la diferencia entre devoción y superstición está explicada en la oración para el dinero.
Por esas fechas circulan también cadenas que prometen dinero en un plazo si se reenvían. No vienen de la Iglesia y no hay nada que temer por no reenviarlas; en la novena a San Judas Tadeo se explica por qué.
Salir de una deuda, paso a paso
La oración por las deudas pide humildad para pedir ayuda a tiempo, y eso tiene una traducción práctica: contarlo en casa antes de que estalle y hablar con quien te ha prestado antes de dejar de pagar, no después. Suele haber más margen para negociar un plazo cuando se avisa.
Conviene desconfiar de los préstamos rápidos para tapar otras deudas y de cualquier dinero fácil, desde las apuestas hasta los negocios que prometen multiplicar lo invertido: son esas salidas que, como dice la oración, luego pesan en la conciencia.
Hay ayuda gratuita. En México, la CONDUSEF orienta sin coste a quien tiene problemas con un banco o una financiera; en España, la Ley de Segunda Oportunidad permite a particulares muy endeudados reorganizar sus pagos o cancelar parte de lo que deben. Se tramita ante un juez, exige haber actuado de buena fe y no todas las deudas pueden cancelarse, así que conviene pedir asesoramiento. Cáritas y muchas parroquias acompañan también estos casos.
Y si el miedo a no poder pagar ya no te deja dormir, díselo hoy mismo a alguien: a tu pareja, a un amigo o a tu párroco. Una deuda pesa el doble cuando se lleva a escondidas.