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Oración a San Judas Tadeo

Al apóstol al que se acude cuando ya no se ve salida.

Glorioso apóstol San Judas Tadeo, amigo y pariente de Jesús, que diste la vida por anunciar su Evangelio: acude en mi ayuda.

Tú, a quien la Iglesia invoca cuando todo parece perdido, presenta ante Dios esta causa que llevo conmigo y que no sé resolver.

Alcánzame lo que necesito, si conviene para mi bien, y sobre todo la fe que tú tuviste: la de quien sigue confiando cuando ya no quedan razones.

Amén.

Oración original de Plegarias.org

San Judas Tadeo con el medallón del rostro de Cristo en el pecho, una llama sobre la cabeza y un bastón de madera

Oración tradicional a San Judas Tadeo para los casos desesperados

Es la oración a San Judas que recuerda que el nombre del traidor hizo que muchos lo olvidaran. La versión más antigua que se conoce está en latín, en un librito impreso en Besanzón (Francia) en 1826, sin nombre de autor. Esta es nuestra traducción de la versión abreviada que se publicó en inglés en 1913. Puede que la conozcas con otras palabras, porque circula en muchas versiones.

San Judas, glorioso apóstol, siervo fiel y amigo de Jesús: el nombre del traidor ha hecho que muchos te olviden, pero la verdadera Iglesia te invoca en todo el mundo como patrono de los casos desesperados.

Ruega por mí en mi desamparo. Ruega por mí, para que al fin reciba el consuelo y el socorro del cielo en todas mis necesidades, tribulaciones y sufrimientos, sobre todo en esto que hoy te pido, y para que pueda bendecir a Dios con los elegidos por toda la eternidad.

Amén.

Al llegar a «esto que hoy te pido», di en silencio lo que necesitas.

Oración tradicional · Traducción de Plegarias.org de la versión inglesa (1913) de una oración latina de 1826

Oración a San Judas Tadeo en un caso difícil

Mucha gente llega a San Judas Tadeo después de haberlo intentado todo. Esta oración es para ese momento: no promete un desenlace, pero pone la situación en manos de Dios y pide fuerzas para sostenerla.

San Judas Tadeo, esta situación se me ha puesto muy cuesta arriba y no veo cómo salir.

Tú que fuiste fiel hasta el final, cuando seguir a Cristo costaba la vida, sostenme ahora que me faltan las fuerzas.

Pide a Dios por mí: que se abra la puerta que hoy está cerrada, o que se me dé la paz para aceptar otra salida. Pero que no me quede solo con mi angustia.

Amén.

Oración original de Plegarias.org

Oración a San Judas Tadeo para dar gracias

En la devoción a San Judas, volver a dar las gracias cuando la petición se cumple forma parte esencial de la práctica.

San Judas Tadeo, hoy no vengo a pedir, sino a dar gracias.

Lo que te encomendé se ha cumplido, y sé que no fue obra tuya sino de Dios, a quien tú presentaste mi súplica.

Que no me olvide de agradecer como me acordé de pedir, y que sepa ayudar a otros como me ayudaste tú.

Amén.

Oración original de Plegarias.org

Quién fue San Judas Tadeo

Judas Tadeo fue uno de los doce apóstoles. Nació en Galilea, en el siglo I, y los Evangelios lo mencionan muy pocas veces: aparece en las listas de los Doce y hace una sola intervención directa en todo el Nuevo Testamento.

No es Judas Iscariote. Esta confusión, que arrastró su nombre durante siglos, es la razón de casi todo lo que vino después. El traidor fue otro apóstol con el mismo nombre, un nombre entonces muy común: en hebreo, «Yehudá» significa «alabado sea Dios».

Mateo y Marcos lo llaman «Tadeo»; Lucas lo llama «Judas de Santiago», porque era hermano del apóstol Santiago el Menor. La tradición lo considera además pariente de Jesús. A él se atribuye la Carta de Judas, uno de los escritos más breves del Nuevo Testamento, cuyo autor se presenta precisamente como «hermano de Santiago».

Según la tradición, predicó el Evangelio fuera de Palestina, en Mesopotamia y Persia, junto al apóstol Simón, y ambos murieron mártires. Por eso la Iglesia los celebra juntos el 28 de octubre.

En sus imágenes lleva casi siempre un medallón con el rostro de Cristo sobre el pecho, una llama sobre la cabeza, que recuerda Pentecostés, y a veces un mazo o un hacha, los instrumentos con los que la tradición sitúa su martirio.

El día de San Judas Tadeo, 28 de octubre

El 28 de octubre la Iglesia celebra la fiesta de los apóstoles San Simón y San Judas Tadeo. Van juntos en el calendario porque la tradición los une también al final de su vida: predicaron el Evangelio en Mesopotamia y Persia, y allí murieron mártires.

De esa fiesta viene la costumbre de rezarle el día 28 de cada mes. No es una norma de la Iglesia, sino una devoción popular: un día fijo para volver a presentarle lo que se pide y, cuando llega, para dar gracias.

Pocos lugares lo viven como México. En la Ciudad de México, el templo de San Hipólito recibe a miles de fieles cada día 28, y el 28 de octubre la afluencia se multiplica: en 2021, con restricciones sanitarias todavía en vigor, el Gobierno de la ciudad contó 55.000 personas entre la tarde del 27 y la noche del 28. La imagen llegó de Barcelona con los misioneros claretianos en 1933 y ocupa el altar mayor del templo desde 1982.

Para prepararse, lo tradicional es rezar la novena a San Judas Tadeo en los nueve días anteriores, del 19 al 27 de octubre.

Por qué es el patrono de las causas difíciles

Este es el detalle más curioso de su devoción, y casi nadie lo cuenta: San Judas Tadeo es patrono de lo imposible precisamente porque nadie le rezaba.

Durante siglos los fieles evitaron invocarlo por su nombre, para no confundirlo con el traidor. Quedó así como el apóstol olvidado. Y con el tiempo se extendió una idea muy humana: si nadie le pide nada, tendrá más tiempo para atender lo que le encomienden.

La devoción moderna se apoya además en un episodio concreto. Santa Brígida de Suecia, en el siglo XIV, contó en sus «Revelaciones» que el Señor la exhortó a pedir gracias por intercesión de San Judas. Ese relato, difundido durante siglos, está en el origen de su fama.

La devoción popular tal como la conocemos hoy es bastante reciente. Nació en 1929 en Chicago, en la primera parroquia mexicana de la ciudad, entre obreros de las acerías golpeados por la crisis, y desde allí se extendió por Estados Unidos. Desde los años cincuenta creció en México, donde a partir de los ochenta se convirtió en una de las devociones más multitudinarias del país.

Conviene recordar una cosa: no es San Judas quien concede lo que se pide. Él intercede; quien obra es Dios. Confundirlo lleva a tratarlo como si fuera un poder por sí mismo, que es justo lo contrario de lo que él predicó.

Cómo se reza a San Judas Tadeo

A San Judas no se le reza con una fórmula fija. Muchos devotos empiezan con una oración aprendida y terminan contándole la causa con sus propias palabras, tal como es.

Hay tres prácticas muy extendidas entre sus devotos: rezarle el día 28 de cada mes, en recuerdo de su fiesta del 28 de octubre; hacer la novena, nueve días seguidos, que suele rezarse del 19 al 27 de octubre aunque puede hacerse en cualquier época del año; y volver a dar gracias cuando lo pedido se cumple, que es parte esencial de esta devoción.

Una advertencia necesaria. En torno a San Judas circulan muchas cadenas de oración que amenazan con desgracias si no se reenvían, y también prácticas esotéricas que usan su nombre. Los responsables de sus santuarios llevan años desmintiéndolas. Ninguna oración cristiana se basa en el miedo ni obliga a nadie a nada: se reza libremente y se deja la respuesta en manos de Dios.

Y si lo que estás atravesando es una situación desesperada de verdad, rezar no está reñido con pedir ayuda. Hablar con alguien de confianza, con un sacerdote o con un profesional forma parte de la salida.

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